Hoy tuve un momento sublime.
Después de un día bastante aburrido en clases, subi a mi carro, destino mi casa, tomando morones me di cuenta que el tráfico simplemente no cooperaba.
En la radio no parecía haber nada bueno. Decidí hacer algo que tenía rato sin hacer, puse 102.1.
Violines, increíble melodía, triste, melancólica, deliciosa.
Conducía entre los ríos de vehículos, sin prisa, sin ese mal llamado estrés. Seguía mi camino, instintivamente, pues mi mente estaba en otro lado, en un momento precioso, sólo para mí, en esos en los que hay tantas cosas a tu alrededor y aún asi disfrutas esa soledad. Sentí que mi alma iba hacia algo, la verdad no se qué, pero graciosamente pensé, sería un perfecto momento para morir.
El ritmo de la música se hizo más leve, el volumen fue disminuyendo, hasta que cesó, pensé que pronto sabría qué melodía fue la que me hizo sentir tanto... Sólo se escuchó la voz de la locutora: "El muerto al hoyo y el vivo al boyo, refrán popular".
40 mintuos de la udem a mi casa.
Como quiera fue un buen día